Para el tercer Desayuno Empresarial de Fundece nos visitaron Susana Balbo, enóloga, empresaria y diputada nacional por Mendoza de Cambiemos y Gerry McDermott, profesor de Negocios Internacionales y Doctor del MIT,  estudioso de la problemática del aprendizaje en las organizaciones e instituciones y el papel de las instituciones públicas-privadas (governance) en economías de mercados emergentes.

 La exposición de ambos giró en torno a la forma de trabajar para insertarnos como exportadores con la innovación y los estándares de calidad requeridos mundialmente. Para esto señalan como fundamental el acceso a la diversidad de conocimiento aplicado a través de una red de Instituciones Publico Privadas y del intercambio y colaboración entre las empresas. El conocimiento debe manejar los drivers de la economía.

 Gerry McDermott señaló que el país debe contar con unidades productivas competitivas para lo cual es necesaria la interacción entre lo público y lo privado. El desafío para Sudamérica en general  y Argentina en particular, es pensarse en el mundo a 10 / 20 / 30 años, siendo clave la creación de valor agregado gradual pero constante  en procesos y productos de calidad.

Las Pymes argentinas, salvo excepciones, tienen dificultad para generar valor agregado  y esto debe resolverse estratégicamente integrando los actores y volviendo a invertir.

La pregunta es: cómo podemos competir en el mientras tanto? Y la respuesta es por calidad, mejorando el valor agregado.

Mencionó el caso de Corea del Sur que de tener el mismo ingreso per capita de India pasó a ser dueño del negocio de celulares merced a aplicar, de forma consecuente y perseverante, una política coordinada con asociaciones, empresas y sindicatos para invertir en gente, capacidades, mano de obra y tecnología.

Generar valor agregado incorporando estándares internacionales en sus procesos transforma a las empresas en interlocutores validos y confiables para el mercado internacional. Esto requiere una inversión masiva en infraestructura institucional para mejorar todo los sistemas de innovación en procesos y productos.

Las grandes empresas saben qué necesitan pero no siempre cómo lo quieren. Los  proveedores no siempre cuentan con una devolución efectiva que permita  rediseñar sus productos para  alcanzar los estándares internacionales. Las instituciones publico privadas tienen acá esa función de puentes del conocimiento y la participación en sus programas de extensión serían la llave para aprovechar el conocimiento en las relaciones con las multinacionales.

Para facilitar este proceso de aprendizaje las instituciones público privadas (asociaciones, agencias públicas,  INTI, extensión tecnológica, etc.) tienen dos fuentes: el conocimiento importando que es el proveniente de las multinacionales – que no siempre es adaptable por idiosincrasia – y el de la red o clusters locales. Para él lo importante es abrir la red como recurso de conocimiento de la industria.

Por su parte Susana Balbo nos abrió las puertas de la industria vitivinícola nacional haciendo un poco de historia reciente sobre su  desarrollo.

Relató así que hasta comienzos del 2000 Argentina, siendo el 6to productor mundial de uvas, no estaba considerada en los mercados como productor de vino y fracasaba en sus intentos exportadores por competir con productos “antiguos”  sólo aceptados por el mercado local.

La crisis del ‘80, obligó a repensar y reinventar la industria, exigiendo un salto cualitativo. En los 90 se incorporó tecnología de avanzada y comenzó una sinergia entre los actores de la actividad que se abren al mundo participando en foros, aprendiendo y replicando modelos. Se busca innovación y mejora de calidad reformulando los viñedos.

En 2005 se formula el Plan estratégico Vitivinícola: “Argentina 20 20” y se crea la Corporación vitivinícola Argentina. Simultáneamente se pone en actividad Wines of Argentina, para promover los vinos argentinos internacionalmente y “crea” la categoría argentina que, por sus particularidades y  características, no compite con los vinos viejos de Europa ni con los nuevos de California, Australia o Nueva Zelanda.

Contar con organizaciones público privadas permite que cada uno aporte lo suyo enriqueciendo el conocimiento de la comunidad: los privados suman recursos y conocimientos del área y el sector publico actúa como facilitador a través del marco regulatorio o de la investigación.

Susana, a través de su propia experiencia, destaca la importancia de definir las prioridades de los objetivos y vincular el conocimiento con lo que pasa: escuchar lo que el mercado demanda, vincularse con las universidades y centros de investigación para acceder a lo que hay que innovar y producir lo que el mercado necesita.

El acceso al mercado exterior maximiza el retorno porque el valor agregado de la exportación es notablemente más alto; hoy se exporta el 25% del producido pero esto representa el 40% de lo facturado dándole estabilidad a la industria

Por último desde su rol de legisladora Susana habla sobre la importancia del rol facilitador del gobierno para que las industrias puedan trabajar con reglas claras y sobre el gran desafío que, en su opinión, será para el país dar un salto cualitativo luego de años de populismo que dejan como herencia 3 generaciones sin formación. Invitó a que cada uno se involucre, desde el lugar que ocupa, brindando su conocimiento en beneficio del país.

En síntesis, ambos sugieren conectarnos y compartir conocimientos para generar valor agregado y  salir a competir sin tenerle miedo al mundo. Nos han dejado un mensaje valioso y nos han  mostrado un camino posible para potenciar la inclusión de las pymes argentinas en el mundo.

 

Maica Palacios
Tesorera FPNC

Novedades relacionadas