El jueves 7 de Julio tuvimos la oportunidad y el placer de escuchar la exposición de Emiliano Kargieman, joven emprendedor (aunque Emiliano prefiere el nombre empresario) y CEO de Satellogic.

Su exposición me produjo un gran impacto en términos de tomar conciencia de las cosas que uno puede hacer cuando tiene las ideas claras, la pasión, el coraje para quebrar paradigmas y sobre todo la determinación de llevar a cabo con esfuerzo sus proyectos, por más difíciles que resulten.

Emiliano aprendió a programar a los 8 años y formó su primera empresa a los 15. Comenzó su actividad en el área de seguridad informática en la que trabajó prestando el servicio de detectar cuáles eran las debilidades de la infraestructura tecnológica de Organismos Estatales y Empresas que podían dejarlos vulnerables al ataque de hackers. En esta actividad tuvo clientes estatales como el Gobierno y Organismos Militares de Estados Unidos, y privados incluyendo a Microsoft, Google, Amazon y otros.

En 2009 encaró un nuevo proyecto en el marco de su vocación de agregar al mundo todo el valor que pudiera.

Con eso en mente identificó lo que a su juicio son los tres desafíos más grandes que tiene el mundo: Producir y distribuir alimentos para alimentar a toda su población, generar y distribuir toda la energía que se necesita y hacer estas dos cosas de modo sustentable, es decir que no vulnere el medio ambiente.

Emiliano sostiene que el problema de la alimentación y la energía no es de disponibilidad sino de optimización. Y la manera de lograrlo es a través de disponer de la información adecuada en el momento apropiado.

En su visión los satélites son una plataforma ideal para poner una red de sensores en el espacio. Los satélites de alta resolución cuestan entre 500 y 800 millones de dólares, lo cual hace económicamente inviable una cobertura de toda la Tierra.

Con este objetivo pone en marcha Satellogic en 2010, y con criterios de diseño que sería muy largo detallar aquí (aunque valga decir que sólo se puede lograr esto quebrando varios paradigmas de la industria), crea satélites de alta resolución a un costo en el orden de los 350.000 dólares cada uno, es decir a un costo más de mil veces menor a los convencionales. Para esto contó con la colaboración del Ministerio de Ciencia y Tecnología y del INVAP, cuyo CEO Héctor Otheguy es miembro de FUNDECE desde hace muchos años.

Hace 1 mes lanzaron fresco y batata, los dos primeros nanosatélites comerciales. Los satélites tienen tres cámaras:

– Una que toma imágenes con 1 metro de resolución.
– Otra mide composición química.
– Una tercera que mide temperatura.

Para 2020 planean tener en órbita 300 satélites, lo cual permite tener información de cualquier punto de la tierra cada 5 minutos, o sea virtualmente en tiempo real.

El negocio de Satellogic no es la venta de satélites sino la venta de información que estos generan, y dado que es imposible procesar manualmente los enormes volúmenes de información que se generan, están desarrollando software que permite analizar e interpretar los resultados en función de la necesidad del cliente.

Luego de la exposición tuvimos un segmento de preguntas y respuestas donde surgieron temas tales como seguridad, cómo desafiar paradigmas, inteligencia artificial, la educación como plataforma y aspecto crítico para que Argentina pueda subirse más a la ola tecnológica que está inundando el mundo entero.

Como dije al principio la charla fue, además de muy interesante, muy estimulante en términos de las cosas que pueden hacerse cuando uno tiene el valor de quebrar paradigmas económicos, tecnológicos, culturales, etc. y la garra para llevar adelante sus iniciativas.

Edgardo Lijtmaer
Miembro Pleno de FUNDECE
Ex Vicepresidente de FUNDECE

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